Dia 6 de mi diario de la STDM 2026. Todo empieza a cobrar sentido
- Félix Jordán de Urríes Mur

- hace 4 minutos
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Merzuoga, 30 de abril de 2026. Hoy miro la Titan con otra perspectiva. Quizá sea el cansancio acumulado, o quizá sea que ya llevamos seis días inmersos en este ecosistema nómada, pero siento que todo empieza a encajar y cobrar sentido. La Titan no es solo una carrera, es un punto de encuentro internacional, una marca con relato propio y, sobre todo, una plataforma donde confluyen sueños muy distintos bajo un mismo horizonte.
En lo personal, siento un orgullo profundo de formar parte de esto. De estar dentro, de ver cómo se construye y se vive desde las entrañas. En lo profesional, la jornada de hoy ha sido la confirmación de algo que llevo tiempo defendiendo, que la Titan demuestra por qué es un activo único para marcas y partners. Aquí la visibilidad no va sola; va acompañada de valores, de experiencia real y de compromiso.
La noche ha sido corta. Muy corta. Ayer me fui al aeropuerto de Er-Rachidia a recoger a las autoridades y patrocinadores que forman parte de nuestro programa VIP Experience. Llegamos al Riad Xaluca cerca de las dos de la mañana, y apenas cuatro horas después ya estábamos en pie para seguir la jornada de carrera. El descanso es un lujo estos días, pero la energía que genera el evento lo compensa todo.

A primera hora hemos ido al paso de los corredores, a la entrada de las dunas, donde habíamos montado un espacio para vivir la prueba desde un lugar privilegiado. Ver aparecer a los ciclistas, uno a uno, enfrentándose al terreno, con el sol todavía bajo y el desierto despertando, ha sido sencillamente espectacular. Nuestros patrocinadores e instituciones han podido vivir la Titan en directo, sin filtros, en primera persona. Han sentido la dureza, la belleza y la intensidad de esta aventura.
La experiencia ha sido increíble. Ver cómo descubren el evento, cómo conectan con el deporte, con el esfuerzo y con el entorno, es tremendamente gratificante. Después hemos seguido la prueba, acompañando a algunos corredores en distintos tramos, hasta llegar a meta. Allí les hemos enseñado todo el ecosistema Titan: el campamento, la vida itinerante, la logística perfectamente engrasada que sostiene estos seis días de aventura en Marruecos. El asombro en sus caras lo decía todo.
Por la tarde tocaba cambiar de ritmo. Nos hemos desplazado al hotel para descansar y ofrecer a los participantes del programa una serie de actividades de ocio que han sido puro disfrute, rutas en buggy por el desierto y vuelos en helicóptero para tomar perspectiva —literal y emocional— de todo lo que rodea la carrera. El día se cerrará con una cena tranquila, compartiendo impresiones alrededor de un magnífico menú marroquí, conversaciones pausadas y sensación de jornada redonda.
Deportivamente los ciclistas dicen que ha sido una etapa corta, pero muy dura debido al paso de dunas, navegación y terrenos blandos que ha impedido rodar con rapidez y ha ha hecho muy torpe el avance de los deportistas. La victoria en la categoría femenina ha sido para Tessa Kortekaas, que domina de manera abrumadora la general y ha conseguido la victoria en todas las etapas que se han disputado. En categoría masculina, Luis Angel Maté, sigue liderando la clasificación con un buen colchón sobre el segundo clasificado.

Días como el de hoy refuerzan, todavía más, mi convicción sobre la importancia de trabajar bien la experiencia del patrocinador. Vivir el evento desde dentro, conocer a los deportistas, entrar en los recovecos de la organización, ver cómo conviven producción, prensa, servicios al participante, dirección deportiva, centro de control, montadores, puntos de hidratación y controles de paso… entender este montaje itinerante y nómada es la mejor forma de generar fidelidad, sinergias reales y continuidad en el apoyo. Aquí los patrocinadores reciben mucho más que alcance o visibilidad: reciben implicación, relato y una auténtica plataforma de aceleración para sus marcas y servicios.
En lo personal, sigo sumando experiencias que me llenan. A pesar de los días largos, del calor y del ritmo intenso, intento encontrar momentos para mí, para disfrutar de actividades nuevas. Cada día que pasa me ronda más la idea de hacer un viaje off road en los próximos meses, quizá con el Defender, combinándolo con experiencias auténticas y alojamientos con encanto. Este desierto, estas dunas, los valles infinitos, las montañas y, sobre todo, sus gentes humildes y acogedoras, me están despertando una curiosidad profunda. Tengo ganas de conocer este lugar con más calma y más tiempo.



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